lunes, 13 de julio de 2015

Bailar con los músculos

Mi profesora, que está en la cima (estrecha) de la pirámide de las mejores profesoras de Danza Oriental que hay por estos lados, ha estado enseñándonos a bailar utilizando los músculos de piernas, glúteos, estómago y diafragma, en vez de los huesos de caderas, rodillas y pelvis. Hay que ver la diferencia entre las dos cosas... es increíble lo mejor que se ve la danza (y el cuerpo) con este sistema.


Resulta que ahora, desde que empezamos, todo se baila así, y todo se ve mejor y se siente igual. ¿Cómo?

Empezamos parándonos frente al espejo (bueno, en diagonal o de lado, según lo requiera el paso) con todas estas cosas juntas:

1. Piernas semiflectadas
2. Músculos de muslos y glúteos contraídos
3. Pelvis encajada (o sea, algo así como con la cola apuntando al suelo)
4. Músculos del vientre contraídos hacia adentro y hacia abajo 
5. Músculos del diafragma contraídos, lo que hace al pecho elevarse y salir un poco hacia adelante
6. Hombros atrás y relajados (lleven las manos hacia atrás y júntenlas, lo que llevará a los hombros hacia atrás. Ahora suelten las manos dejando los hombros allá atrás)

Bueno, en esta posición básica, haces por ejemplo un Omi, y ves en el espejo una imagen que no parece la tuya; sino la imagen perfecta de una bailarina que está bailando como debe ser: suave, segurísima de ella, flexible como una brizna de hierba mecida por la brisa, sonriente... en fin, se me ocurren muchas otras cosas; pero todas apuntan a la belleza y la perfección.

Tener en cuenta 6 cosas es difícil al principio. Yo por ejemplo, cuando Liliana empezaba a enumerar, iba siguiéndole el paso, y flectaba rodillas, contraía vientre; pero al llegar al sexto paso ya había relajado todo lo anterior. Y luego hacer el famoso Omi... Claro, mientras empezaras todo de nuevo... Y luego, cuando por fin lograba concentrar todas mis energías en lo anterior, ya al quinto omi sentía mi cara roja y la zona de la pelvis echando fuego. Pero en cambio, mi imagen en el espejo me recompensaba ampliamente porque me veía taaaaan hermosa.... aaahhh...!!!

Bueno, pero ¿Y qué sacamos con todo esto?

1. Utilizando la fuerza de los músculos para hacer los movimientos, por ejemplo, las bajadas o subidas de cadera, se logra mayor definición en el paso, sin que parezca que estás aplicando la fuerza de todo tu cuerpo en eso. Sólo se ven tus caderas subiendo o bajando, mientras que el resto (torso, hombros, cabeza y brazos) parecen flotar inmóviles en el aire. Y esto de subir o bajar lo puedes hacer en un tiempo o en dos o en 3, y siempre se ve hermoso. 

2. Lo anterior remite al Aislamiento, que es uno de los principios de la Danza Oriental, es decir, que mientras una parte de tu cuerpo (por ejemplo, el torso) permanece relajado e inmóvil; otra parte (por ejemplo, las caderas y piernas) trabajan activamente. Y la bailarina sonriendo como si no le costara nada

3. Los movimientos se ven pequeños, sobrios, delicados; PERO CON MUCHA FUERZA . ¿No es así como Randa Kamel, Dina y otras hacen esos shimmies que tanto nos enloquecen? ¿Ah?

4. A poco andar en la aplicación de este sistema se nota un mejoramiento en la calidad de tus músculos, que hacen exactamente lo que tú les mandas, y no lo que se les frunce a ellos, los muy frescos y flojos. Naturalmente, mejora también el aspecto estético, cómo podría no ser así. Claro que si como demasiado pan, chocolates, pastas y demases, el efecto de este sistema de trabajo se desvanece o se anula, cualquiera de las dos opciones está bien.

    

Aziza, una de mis rotundas favoritas por siempre 



 Escribí este artículo en el lejano 20 de octubre de 2008. Hoy, en 2015, puedo decir que me muevo bastante mejor, y que puedo hacer esas 6 cosas perfectamente. Podría agregar algunas cosas que facilitarán el trabajo y la imagen en el espejo, en la calle, sentada en la silla del escritorio, etc.,  y por supuesto en la danza:


1. Cuando estés de pie, imagina que en el centro de tu pecho hay un hilo del cual te tiran hacia arriba. Si te concentras podrás levantar el pecho elegantemente mientras tus hombros se van hacia atrás. El resto es muro regocijo de ti misma

2. Utilizando un tema de ritmo lento o por ejemplo, cuando vas en el bus viajando y mirando el paisaje, prueba a respirar lentamente. Cuando inhales, relaja la musculatura del estómago; pero cuando exhales, contráela lo más que puedas. Si no sabes exactamente qué parte de toda la musculatura, contrae el ombligo, para empezar

3.   Cuando estés de pie, trata de acordarte (hasta que sea un hábito) de echar el peso de tu cuerpo en los talones

4. Acostúmbrate a caminar mirando al frente. Deja de mirar al suelo

Y, a pesar de que te cueste mantener los músculos contraídos mientras bailas, haz lo que aconseja Aziza en el video: 

          ¿Así que quieres ser una bellydancer?
          Cada ejercicio o paso debe hacerse tranquilamente.
          Haz un paso a la vez.
          Siéntete libre para combinar y agregar otros pasos, en cualquier momento.
          Tu interpretación personal es el ingrediente mágico.
          Relájate. Diviértete. Y recuerda: el ingrediente mágico